Una imagen dice más que mil palabras: Fotografía de Producto



¿Cuántas veces has visto un producto que se ve tan lindo, tan colorido, tan perfecto? ¿Cuántas veces has pensado “lo quiero”, “lo necesito” y terminas comprándolo? Seguro la respuesta fue sí muchas veces. “Esto es gracias a la fotografía de producto”.


La fotografía es uno de los descubrimientos más importantes que nos dio la oportunidad de captar instantes, momentos llenos de sentimientos y de historia. ¿Quién no tiene una foto memorable? Una fotografía siempre cuenta algo, tiene una intención y se encuentra presente en muchos aspectos de nuestra vida. Existen diferentes tipos de fotografía, cada uno de ellos tiene un discurso, un lenguaje que lo hace especial.


Lo interesante es que todas parten de lo mismo: una imagen, que bien dicen… ¡dice más que mil palabras!


La fotografía de producto es una poderosa herramienta para cualquier marca, este proceso podemos dividirlo en tres etapas.


1.- Pre Producción


Es el momento en el que planeamos, nos reunimos con el cliente y trabajamos de la mano un brief, en éste se aterrizan todas las necesidades, es básico tener clara la intención y el concepto del producto, identificar esto nos permitirá obtener una imagen de calidad, teniendo siempre el foco en el comprador, pues será él quien tome una decisión influida muchas veces en una imagen de la cual percibirá bondades y características de un producto sin necesidad de verlo físicamente.


Parte complementaria de esta información es identificar los medios en los que se utilizará, ¿sólo es para ecommerce? ¿Gran formato? ¿ambas? Tenerlo definido nos ayuda a tener claridad en el material que debemos obtener.


En este proceso la organización con las personas que van a participar es esencial para una buena ejecución, todos deben estar en el mismo canal: fotógrafos y staff en general. Esta etapa se cierra cuando tenemos agendado el día para la sesión y contamos con el producto, listo, revisado y en perfecto estado.


2.- Producción


La ejecución, es justo el momento en donde inicia la aventura, un estudio montado con un fondo adecuado para el producto, basado en las dimensiones, texturas, colores y atributos. Un esquema de iluminación y listo... inician los disparos de prueba, que son los que nos permiten hacer ajustes en la cámara e iluminación. Dando pie al juego de planos, perspectivas y ángulos. Parece sencillo, pero una sola foto puede requerir un par de horas en el estudio. Este proceso termina, cuando seleccionamos el material y está listo para enviarse a retoque.


3.- Post producción


Por muy bueno que sea el material, siempre será necesario el retoque, se ajustan los blancos, se definen sombras, se mejora el encuadre, se exaltan brillos, se limpian pequeñas imperfecciones, en pocas palabras se busca conseguir la fotografía perfecta.


Una sesión de fotografía de producto es un proceso de mucha dedicación y atención al detalle. Teniendo una gran responsabilidad con el cuidado de la marca, la coherencia comunicativa que debe proyectar el producto es esencial para mantener el branding, el resultado de esta imagen debe ser consistente con los valores y personalidad de marca, estas fotografías en todo momento están enfocadas en generar un impacto positivo.

La fotografía es un aliado importantísimo para cualquier marca, y si consideramos que casi el 80% de lo que procesa nuestro cerebro es visual. Así es, nuestros ojos son el mejor procesador de imágenes.



¿Listo para fotografiar productos? En Incitrus hacemos fotografía de producto para cualquier marca. Ponte en contacto con nosotros si requieres alguno de nuestros servicios.

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