
Una marca con potencial, pero desconectada de su audiencia
Nos invitaron a participar en un pitch con una idea clara: necesitaban transformar la marca. Querían dejar atrás una imagen que ya no conectaba con su propósito y comenzar a posicionarse como una Fintech moderna, cercana y relevante para su público. Con esto en mente, empezamos a darle forma a ese cambio.
Rebranding
Tono y voz
Línea gráfica
Desarrollamos una propuesta clara, cercana y con propósito
Participamos en un pitch en el cual desarrollamos un concepto de marca sólido, rediseñamos su identidad visual y definimos tono y voz. A través de un benchmark visual, trazamos una propuesta diferenciadora.
Aunque la campaña de lanzamiento no fue implementada, se estructuró en tres fases: teaser, presentación del rebranding y storytelling, enfocándonos en reflejar valores como el salario emocional a través de desarrollar perfiles de cliente para guiar la comunicación.


Referencias que iluminan el camino:
Gracias a un análisis profundo del ecosistema visual y estratégico de otras marcas del sector, el equipo pudo entender mejor cómo se comunican las Fintech líderes y cómo destacarse dentro del mercado. Este benchmark fue clave para construir una identidad auténtica.
Conexión con la historia:
La marca no partía de cero. Su evolución pasada fue el punto de partida para construir un concepto que respetara su esencia, pero la proyectara hacia el futuro. Honramos su trayectoria y la usamos como base para una narrativa sólida y coherente.
Más allá del diseño y la campaña, este proyecto fue una declaración de intenciones: convertirse en una Fintech centrada en las personas, emocionalmente cercana y visualmente moderna. La transformación no solo fue estética, sino también estratégica y emocional.
Una visión de futuro:













